General
Bernardo Reyes
- Nació en Guadalajara,
Jalisco, en agosto de 1850. Inició allí sus estudios
de abogacía, pero pronto los dejó para abrazar
la milicia, en la que hizo brillante carrera por su carácter
animoso y decidido, su don de mando y sus capacidades para administrar.
- En 1885, poco después
de obtener su grado de General, fue comisionado por el Gral.
Porfirio Díaz para venir al Norte a hacerse cargo de la
situación militar y política. Llegó a Monterrey
como Jefe de las Operaciones, pero el 12 de diciembre de 1885
se hizo cargo del Gobierno de Nuevo León, por designación
del Senado de la República, que consideró desaparecidos
los poderes locales.
- Desde entonces hasta el año
de 1909, fue al árbitro de los destinos de los tres Estados
fronterizos de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Por
todo ese tiempo y a virtud de reelecciones sucesivas fue Gobernador
de Nuevo León hasta el 25 de octubre de 1909 en que entregó
el poder al Lic. Leobardo Chapa, Presidente del Supremo Tribunal
de Justicia y con ese carácter Gobernador Interino.
- Desde mediados de enero de
1900 hasta el 24 de diciembre de 1902 estuvo separado del Gobierno
por haber pasado a la ciudad de México al desempeño
de la Secretaría de Guerra y Marina y quedó en
su lugar el Lic. Pedro Benítez Leal.
- Entre los hechos notables
de su Gobierno corresponde el primer lugar a la reforma educativa
que contienen las diversas leyes de fecha 22 de diciembre de
1891, de las que la de Instrucción Pública revolucionó
este ramo, en el que fue su consejero y colaborador el Ing. Miguel
F. Martínez.
- El 6 de noviembre de 1906,
se promulgó en Monterrey la Ley sobre Accidentes de Trabajo,
la primera sobre materia obrera que se dictó en la República
Mexicana.
- Al frente de la Secretaría
de Guerra desplegó el Gral. Reyes activa y notable labor,
habiendo sido la idea más original que allí desarrolló
la creación de la Segunda Reserva del Ejército;
pero aquello, que había de haber sido motivo de orgullo
para el gobierno a cuya sombra se hacía y para su autor
base de un prestigio bien cimentado, fue ocasión sólo
de suspicacias y de intrigas, que, al desarrollarse, con el tiempo
habían de motivar la separación del Gral. Reyes
del Ministerio y su vuelta al Estado de Nuevo León.
- En medio de sus múltiples
y pesadas labores de gobernante y de militar se tomaba tiempo
para escribir a lo que era afecto. En sus escritos se reflejan
su temperamento fogoso y su gran talento. Alfonso Duclós
Salinas (en "Méjico Pacificado"), lo reconoce
como "polemista notable".
- Siendo un joven Coronel de
29 años escribió un "Ensayo sobre Reclutamiento",
en el cual quizá estaba ya en germen la idea de la Segunda
Reserva, acerca de la cual su hijo el Lic. Rodolfo Reyes se expresa
del modo siguiente: "avergonzado de nuestro sistema efectivo
de reclutamiento (la leva), y sabiendo lo difícil que
era implantar de golpe un sistema que suponía una equiparación
de clases que no hemos alcanzado, buscó una institución
intermedia que fuera educando a las clases sociales en el deber
militar y que cooperara a la educación de los obreros".
("De mi vida.- Memorias Políticas". Tomo I,
1929).
- En 1879 hallándose
de guarnición en San Luis Potosí, como Jefe del
6o. Regimiento de Caballería, publicó "Conversaciones
Militares" de la cual llegaron a hacerse hasta cuatro ediciones,
la última en Monterrey, en 1907. Analiza en esta obra
las diferentes cualidades que deben adornar al soldado y que
son objeto de cada uno de sus capítulos, a saber: Moralidad,
Ilustración, Dignidad, Disciplina, Valor, Abnegación,
Honor, Deber, Fidelidad, Discreción, Clemencia y Espíritu
de Guerra.
- En 1900 se publicó
en "México. Su Evolución Social" su ensayo
"El Ejército Mexicano", tal vez su obra más
importante, en la que, con el estilo arrebatado que le es característico,
hace una historia de nuestro ejército y de sus principales
acciones de guerra.
- En 1903 publicó su
estudio biográfico "El General Porfirio Díaz".
Acerca de este libro su hijo el Lic. Rodolfo Reyes muy al tanto
de sus intimidades, platica, en la obra que antes citamos ("De
mi vida.- Memorias Políticas") que el General Díaz
había encargado al Gral. Reyes le redactara sus memorias
biográficas, y para ello le entregó un libro impreso
en uno o pocos ejemplares, lleno de notas de su puño y
letra.
- Cuando vino el distanciamiento
entre ambos militares, que motivó la separación
del Gral. Reyes del Ministerio de Guerra y su regreso al gobierno
de N. León, dice el Lic. Reyes lo siguiente: "Mi
padre salió rápidamente a Monterrey, y el Gral.
Díaz fue a ver a mi madre a los tres o cuatro días.
Estaba yo en la casa, y, deslizándose la conversación
formularia, preguntó el Gral. Díaz: "¿No
dejó Bernardo un libro para entregármelo?".
- "Mi inteligente madre
reconoció al punto que recoger tan precioso documento
era el objeto de la visita y me hizo una señal; por desgracia
me pasó desapercibida e ingenuamente fui a buscar el libro
y se lo entregué. Maté sin duda, grandes e interesantes
datos para la Historia. Mi padre, después, con algunos
datos que recogió, escribió una biografía
del Gral. Díaz, demasiado parcial, nueva prueba de su
nobleza, y éste hizo recoger toda la edición, para
demostrar que nada quería de él, ni el aplauso".
- Por fortuna, algunos ejemplares
lograron escapar al secuestro, y todavía uno que otro
pueden conseguirse.
- Publicó además
"Un bosquejo sobre la marcha de la Humanidad" (1890)
bajo el pseudónimo que es al mismo tiempo un anagrama
de Yosé de Banrrer; una "Biografía de Juárez",
para los niños, en ocasión del Centenario festejado
el 21 de marzo de 1906; y un folleto que escribió hallándose
confinado en la prisión militar de Santiago Tlaltelolco
el año de 1912, que salió a luz en octubre de ese
año (Imprenta Lacaud) y que se titula "Defensa, que
por sí mismo produjo el C. Gral. de División Bernardo
Reyes, acusado del delito de Rebelión".
- Contiene una justificación
de la manera en que intervino en la política nacional
después de separarse del gobierno de N. León, así
como de su fracasado intento de rebelión que finalizó
al darse preso en Linares el 25 de diciembre de 1911.
Tomado de Siglo y Medio de
Cultura Nuevoleonesa, de Héctor González. México
1946.