| Edouard Manet |
Nacido en París
el 23 de enero de 1832, Edouard Manet rescató la pintura
del academicismo realista para darle vida a través de una
amplia gama de color aplicada en tonos delicados.
Edouard fue hijo de un matrimonio bien avenido. Su padre, Auguste
Manet era un alto funcionario del Ministerio de Justicia, en tanto
que su madre, Eugénie-Desirée Fournier era hija
de un destacado diplomático descendiente a su vez de una
genealogía de abogados y funcionarios públicos.
El pintor en ciernes realizó sus primeros estudios en el
Colegio Rollin, donde desarrolló su gusto y afición
por el dibujo.
Aunque su padre quería para Edouard la profesión
de abogado, el muchacho se enfrentó a él decidido
a hacer su voluntad y realizar estudios de dibujo. Ante esta situación
tomó la determinación salir del país a cualquier
costo, y una vez rechazado en la escuela naval, se embarcó
hacia Brasil en diciembre de 1848.
A su regreso, tras un nuevo intento fracasado por ingresar a la
escuela naval, logró vencer la oposición de su padre
e ingresó al estudio del prestigiado maestro pintor Thomas
Couture.
Aunque la instrucción sumamente rigurosa y académica
a que fue sometido no era de su agrado, durante seis años
adquirió la destreza y la técnica que lo haría
sobresalir entre muchos otros pintores de su tiempo. Después
estudió y revisó las obras de los grandes en los
museos para complementar su instrucción.
Hacia 1856, junto con otro pintor de nombre Albert De Balleroy,
Manet estableció su propio estudio, donde empezó
a despuntar. Poco a poco tomó influencias del parnasianismo
literario y del arte español.
En 1863 presentó la obra "Almuerzo Campestre",
que aunque realizada en una técnica revolucionaria, fue
rechazada por los tradicionalistas por incluir a una mujer desnuda
en medio de un grupo de hombres vestidos. Aun así, la pintura
alcanzó notoriedad y fue defendida los artistas de vanguardia
que se integrarían al impresionismo.
Ese mismo año, Edouard Manet se casó con Suzanne
Leenhoft, que años antes había sido su maestra de
piano, y que a la fecha del matrimonio tenía un hijo de
once años que posiblemente era hijo del pintor. El niño
fue modelo de Manet en varias obras.
En 1865, el retrato de una mujer desnuda volvió a ser motivo
de controversia, y debió ser expuesto bajo la protección
de guardias armados antes de ser colocada a una altura que la
alejaba de los críticos, pero hacía imposible su
apreciación.
Molesto por la actitud negativa hacia su creación, Manet
se trasladó a España donde permaneció por
un tiempo hasta que decidió regresar a Francia. Como el
rechazo hacia su obra seguía vigente, decidió exhibirla
en una plaza pública en 1867.
Manet sirvió al frente durante la guerra francoprusiana
y regresó a París poco antes de la instauración
de la Comuna en 1871.
En 1873 exhibió con gran éxito "El buen Bock",
y un año después participó en la primera
exposición del movimiento que fue conocido como impresionista.
Edouard Manet logró ganar fama y reconocimiento durante
sus últimos años y murió el 30 de abril de
1883.