Adoración de los Magos. Goya

 

 

La tradición fija como día de la Epifanía o Adoración de los Reyes Magos, el seis de enero, según disposición de la Iglesia Católica emitida al parecer a mediados del siglo IV de nuestra era.... Pero, ¿quiénes fueron esos personajes que aún al paso de los años regresan en la misma fecha para realizar ilusiones infantiles?

En el segundo Capítulo del Evangelio de San Mateo, se encuentra por primera vez la referencia de estos magos:

1- Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del Rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos.
2- diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
3- Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.
4- Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
5- Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:
6- Y tú, Belén, de la tierra de Judá.

  1. No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
  2. Porque de ti saldrá un guiador,
  3. Que apacentara a mi pueblo
  4. Israel

7- Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;
8- y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad don diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.
9- Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.
10- Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
11- Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
12- Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
Ahora bien, al margen de esta referencia, todo parece indicar que Los Magos eran una tribu que realizaba funciones sacerdotales en Persia, Babilonia y Asiria. Se caracterizaban por su apego al estudio y sus conocimientos en materias como teología y astrología.
Tal vez la concepción de lo "mágico" en su evolución semántica, influyó de alguna manera para que la tradición popular convirtiera a los Magos de Oriente que menciona Mateo, en nuestros Reyes Magos o Santos Reyes.
En realidad, la cita bíblica no habla del número exacto de Magos que acudieron a honrar con presentes a Jesús; tampoco especifica sus nombres, nacionalidades, ni la fecha de su visita. Es probable que al paso de los siglos se haya asumido que fueron tres debido a que, según Mateo, esa variedad de presentes recibió el niño Jesús: oro, incienso y mirra.
Respecto a los nombres, parece que los de Melchor, Gaspar y Baltasar, aparecen por primera ocasión aplicados a los Magos en cuestión hacia el siglo VII, en un Códice de la Biblioteca de París.
Aunque en los albores del cristianismo se les representaba a los tres como de una misma raza, se cree que la diversidad haya sido adoptada en el curso de los siglos para simbolizar la universalidad del cristianismo. En el documento citado en el párrafo anterior Melchor es descrito ya como un anciano de blancas barbas pobladas, Gaspar como un joven lampiño y rubio y Baltasar como un hombre de raza negra y barba espesa.
Es difícil descifrar las tradiciones y sus orígenes con toda la claridad que fuera deseable, no obstante, quienes hayan sido aquellos magos que acudieron a honrar al Niño Jesús, como quiera que se hayan llamado y fuera cualquiera su cuna, son hoy para nosotros nuestros Reyes Magos, los mismos que regresan este y todos los 6 de enero a llenar de ilusión los corazones infantiles.